Leyendo con los peques

Las niñas serán lo que quieran ser

Os traemos un título fundamental si queréis transmitir y educar en igualdad a vuestros peques en casa o en el cole: Las niñas serán lo que quieran ser.

Crear un mundo más igualitario es cosa de todos, y cuanto antes empecemos a educar en igualdad más consciencia habrá de ello. Aún queda mucho por hacer desde todos los ámbitos y por eso es importante contar con historias como está escrita por Raquel Díaz Reguera y publicada por Lumen.

A lo largo del libro podemos ir leyendo los sueños de Violeta que quiere ser marciana, de Adriana que sueña con ser piloto, Jimena, que escribe cuentos o Martina que siempre ha querido ser violinista.

Los sueños de estas niñas quieren ser frenados por la banda de Don Noloconseguiras y con la ayuda de todos sus miembros hacen lo imposible por cortar las alas de las pequeñas. Ellos tienen un poderoso plan y refuerzan su banda incluso con nuevos miembros para lograr sus objetivos.

Y lo intentan una y otra vez con distintas artimañas que tienen los miembros de la banda. Hasta el punto de que los sueños de estas pequeñas empiezan a perder auge…

Conseguirá sus objetivos la banda de Noloconseguiras? Pues averigua qué ocurre con todos estos sueños y el papel del señor Siquieresloconsigues desarrolla en toda la historia.

Que cada una de las familias y centros pongamos un grano de arena en la lucha por la igualdad de oportunidades. Es cosa de todos!


También te puede interesar…

Anuncios
Hablando Bonito

Mi hijo (a veces) no quiere ducharse #DiálogoReal

Seguro que a todos os pasa con vuestros hijos! Hay días en los que ir a la ducha de convierte en toda una odisea… eso nos pasó ayer y así lo resolvimos .

Todos los días cuando se acaba el tiempo de parque y vamos de vuelta a casa, se produce la misma pregunta: mamá, hoy me ducho? Y claro está, después de revolcarse por todos los sitios del parque y tocar todo aquello que os podéis imaginar, la respuesta es obvia… Pero la esperada por el peque es la contraria, claro está.

Así que  desde ese mismo momento empieza una ardua negociación con el pequeño A. Unas veces la cosa no va a más, pero  otras surge el conflicto… No me quiero duchar!!!! Y ayer, pasó…

De repente se enroco en esa posición, llorando y gritando. Había que convencerlo y sacarlo de esa postura. Tal y como venía del parque no podíamos ceder, tenía que ducharse. Así que armada de paciencia empezamos con ello.

Me senté a su lado en la alfombra, y mirándolo a los ojos le dije:

  • Adrián, venimos del parque, sudados, con barro, manchados por todos sitios, y así no podemos ponernos el pijama, cenar e irnos a la cama.
  • Él solo decía ¡¡¡NOOOOOOO!!! Gritando como si lo estuviera cortando a trozos!! Estaba totalmente desbordado, pegado a su lado emocional… por lo que tocaba ponerse en su lugar y empatizar.
  • Entiendo que no quieras ducharte. Estas cansado? Has dormido siesta…
  • No estoy cansado
  • Y entonces, no quieres ducharte…
  • ¡¡No me gusta el agua!!
  • No?  Te lo pasas bien cuando te duchas y juegas con las pompas…
  • ¡¡No!!
  • Hay algo que no te gusta…
  • No me gusta el jabón!
  • Ah no?  Vaya! Con lo bien que te enjabonas, que te llenas de espuma y casi que no se te ve … (empezaba a reírse)
  • Pero no quiero ducharme (ya más calmado, sin llorar, y hablando tranquilamente).
  • ¿Te quito las botas de fútbol? Debes tener los pies sudados!! Y contestaba yo misma : nooooo, las botas noooo!!! Te quito la camiseta? Noooo, la camiseta nooooo!!!  ( todo muy exagerado y haciendo aspavientos constantes) .
  • El cada vez se reía más y más… hasta que, incluso con su propia ayuda, y a través del humor y el juego, se quedó solo con la ropa interior.
  • Ya así, le dije, como quieres que te lleve al baño? Como si fueras Superman o en el Batmovil?
  • Y él dijo muy contento, en el batmovil, mamá!!!!

Ahí quedó todo! Se metió en la ducha perfectamente, jugó como todos los días, y salió como nuevo!

Si hubiera optado por la imposición, esto se hubiera convertido en una lucha de poder y seguramente en una casa de locos. Eso no ocurrió, tardamos un poco más en llegar al baño, pero mereció la pena.


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR…