PETIT STYLE WALKING VUELVE A SEVILLA

Por segundo año consecutivo la pasarela Petit Style Walking vuelve a Sevilla, y nosotros estaremos allí para ver las novedades de las marcas participantes.

El próximo 21 de octubre la ciudad de Sevilla volverá a abrir el calendario del tour PETIT STYLE WALKING de este otoño.

Petit Style Walking está organizado por la revista de moda infantil y tendencias, Petit Style y apoyado por la Asociación nacional de productos para la infancia Asepri. El desfile de tendencias y colecciones de moda para niños tendrá lugar en el Casino de la Exposición, a las 17,30 y podremos disfrutar de una pasarela única donde mostrarán sus colecciones de moda infantil de temporada y también lo que viene para 2018 en ceremonias y comunión muchas marcas locales, nacionales e internacionales.

Las firmas que subirán a la pasarela son Agatha Ruiz de la Prada, Aurora Gaviño, By María Hurtado, Carmen Raimundo, Carolo Baby, Cybex, Hortensia Maeso, Name it, Nanos y Tuc Tuc

La entrada al evento es libre, pero podremos encontrar un espacio para poder ayudar a la ong Ayuda en Acción en sus proyectos de apoyo a la infancia. Además, también estará presente Cáritas Sevilla para que podamos colaborar con libros, ropa en buen estado y juguetes. Las firmas participantes destinarán ropa y material a esta entidad.#petitstylewalking #petitstylewalkingsevilla

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No me digas que me porto mal, dime cómo puedo hacerlo mejor

Durante los anteriores post que conforman el #RETOHáblameBonito, hemos venido recalcando una y otra vez, las consecuencias negativas que tiene el hecho de estar constantemente etiquetando a los niños. En esta ocasión, vamos a centrarnos en la típica frase que escuchamos tan frecuentemente “te estás portando mal” y en cómo transformarla en un mensaje positivo.

La manera de comunicarnos con los niños es esencial para el desarrollo de su personalidad y el crecimiento de su autoestima. Y aunque aún queda mucho trabajo por hacer por parte de los adultos, es cierto que cada vez está más asentada la idea de establecer una comunicación positiva con ellos. Precisamente de ahí surge nuestro #RETOHáblameBonito, y cada uno de los post que forman parte de su decálogo.

Cuántas veces al día escuchamos la frase “te estás portando mal”, “hoy Pepito no se ha portado bien”, “llevas todo el día portándote mal”. Si las analizamos detalladamente, podemos ver que son frases genéricas, que no concretan ni identifican realmente qué está haciendo el peque bien o qué no.

Traslademos estas frases a nuestro contexto de adultos, a nuestro trabajo, por ejemplo. Si tenemos que presentar un trabajo, un informe, etc, y una vez terminado, nos dice nuestro jefe o nuestro cliente, “esto está fatal, lo has hecho todo mal”. Seguramente no entendamos bien a qué se puede estar refiriendo, si a todo el trabajo (que no lo es normal), o a una parte específica, e intentaremos saber y preguntar qué es realmente lo que no le gusta para poder mejorar, no? Pues con los niños, LO MISMO!! Es más, con ellos debemos ser aún más concretos, ya que su cerebro está aún por madurar y las explicaciones y argumentos tienen que ser más sencillos y directos.

Es importante desprenderse de este tipo de frases, y mucho más de la tan usada “este niño es bueno/este niño es malo” y cambiar definitivamente nuestra visión sobre ellos, puesto que realmente lo que los niños hacen con sus acciones es responder a las necesidades que van teniendo. Por tanto, nuestra propuesta se centra en dos aspectos fundamentales:

Enseñar y fomentar el respeto mutuo:

Es decir, ellos tienen necesidades, pero nosotros los adultos también, y por tanto, tenemos que convivir con ellas y respetarlas. Respetar, como sabéis, es la base de todo, y si conseguimos que los niños interioricen el respeto en sus actuaciones, estaremos dando grandes pasos. ¿Qué significa respetar para un niño? Pues no pegar, no morder, no chinchar, no insultar a los demás…

Cambiar el lenguaje que usamos con los niños, y sobre todo, dejar de poner etiquetas

No es difícil de entender que si estamos a diario diciendo que nuestro hijo es malo, que es un bicho, que se porta mal todo el tiempo, vaya calando poco a poco, y finalmente sea así. Por tanto, cambiemos esto, y centrémonos en lo que en ese momento no ha respetado o no ha hecho, sin etiquetar ni generalizar, solo centrándonos en esa acción específica.

Si con esto no tenemos argumentos suficientes, podéis ver los efectos negativos que tiene el uso de este tipo de frases, y bichear un poco por la red para ver todo lo escrito sobre ello.

5 HERRAMIENTAS PARA TRABAJAR LA AUTOESTIMA DE LOS NIÑOS

tAL Y COMO VIMOS en el post de la semana pasada “5 errores que merman la autoestima de los niños”, los adultos ejercemos gran influencia en su correcto desarrollo. Y aquí, os contamos algunos trucos para no caer en ellos.

Teniendo presentes los principales errores que podemos cometer a la hora de comunicarnos con nuestros hijos, toca adquirir nuevas herramientas para ponerlas en práctica y así, aumentar la autoestima de los niños. Entre ellas, podemos destacar las siguientes:

1. AMOR INCONDICIONAL

El amor incondicional como base de todo. Dejemos de poner condiciones en el amor que tenemos hacia los niños. Eliminemos frases del tipo: “Mira lo que has hecho, ya no te quiero”; “Si no me das un beso, ya no eres mi hijo”…

Este amor no tiene condición alguna. Somos padres y madres para toda la vida, y tenemos que apoyar a nuestros hijos, en lo bueno y en lo malo. Acompañarlos y darles confianza es fundamental para que si lo necesitan, puedan recurrir a nosotros para buscar soluciones conjuntas.

2. REFUERZO POSITIVO

Estamos constantemente corriendo las acciones de los niños. Dejemos también de hacerlo de manera negativa, e incorporemos el refuerzo positivo en nuestro día a día. Frases como: “Estás haciendo un gran esfuerzo para vestirte solo”; “Qué bien que hayas hecho todos los ejercicios” … Es importante que nos centremos más en el esfuerzo y la constancia, que en los resultados. Y sobre todo, no le digamos “Eres el mejor”, porque podemos dañar de manera insconciente su autoestima.

3. RESPONSABILIDADES

Desde edades tempranas, podemos ir ofreciendo responsabilidades a los niños, acordes a la etapa en la encuentren. Esto les ayudará a sentirse parte del nucleo familiar, de su clase, de su grupo. En nuestro caso, el Pequeño A, por ejemplo, está eufórico los días que le toca ser el responsable de su equipo en el cole. Se siente importante, se siente atendido y respetado, y eso, lógicamente, contribuye a aumentar su autoestima. En casa también tenemos que hacer eso, ya que los niños pueden iniciarse con tareas simples como poner y quitar la mesa, ayudar a llevar la ropa a la lavadora, recoger sus juguetes, etc…

4. ACEPTACIÓN

Otro de los aspectos a tener en cuenta, es la aceptación de cada niño tal y como es. Es muy frecuente que los adultos creemos expectativas sobre ellos sin tener en cuenta sus necesidades, intereses y motivaciones. Abandonemos eso, y centrémosnos en conocer bien al niño, para así poder acompañarlo, orientarlo y ayudarlo en lo que realmente necesita.

Por otro lado, también es importante que ellos mismos se conozcan bien, que aprendan que todos somos diferentes, y que cada uno de nosotros tenemos unas características que nos hacen especiales y únicos.

5. ENSEÑAR A SUPERAR LAS DIFICULTADES

Es muy importante ofrecerles toda la confianza que podamos, para que ellos sientan que la perseveración y la superación de las dificultades es posible. Para los más pequeños existen palabras mágicas que tienen un gran poder sobre sus actuaciones. Y os pongo un ejemplo claro de lo que os comento: hace unos días  bajamos al parque con la bici. El peque llevaba ya algún tiempo  que la cogía, y se mostraba inseguro. A cada intento de pedaleo, decía constantemente “no puedo!!!”. Así que le hablé sobre el poder las palabras y el efecto que tenía de manera inmediata. Cambiamos el chip atuomáticamente, y empezó a pedalear diciendo “sí puedo, sí puedo, sí puedo”. Y él mismo pudo comprobar como con el cambio de actitud, consiguió que sí pudiera pedalear.

Lo mejor de todo es que ya ha hecho suyas esas palabras mágicas, y cuando se siente un poco más inseguro, autómaticamente se aguarda de las “palabras mágicas” y las pone en práctica.

Si lo pensamos bien, a los adultos también nos pasa. Si queremos y deseamos sobrepasar una dificultad, es mejor afrontarlo desde una visión positiva, que siendo negativos.


¿Ponéis en práctica ya alguna de estas herramientas? ¿Todas? ¿Ninguna? … Cuéntanos tu experiencia y COMPARTE si te resulta interesante!


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Mi hijo (a veces) no quiere ducharse #DiálogoReal

Seguro que a todos os pasa con vuestros hijos! Hay días en los que ir a la ducha de convierte en toda una odisea… eso nos pasó ayer y así lo resolvimos .

Todos los días cuando se acaba el tiempo de parque y vamos de vuelta a casa, se produce la misma pregunta: mamá, hoy me ducho? Y claro está, después de revolcarse por todos los sitios del parque y tocar todo aquello que os podéis imaginar, la respuesta es obvia… Pero la esperada por el peque es la contraria, claro está.

Así que  desde ese mismo momento empieza una ardua negociación con el pequeño A. Unas veces la cosa no va a más, pero  otras surge el conflicto… No me quiero duchar!!!! Y ayer, pasó…

De repente se enroco en esa posición, llorando y gritando. Había que convencerlo y sacarlo de esa postura. Tal y como venía del parque no podíamos ceder, tenía que ducharse. Así que armada de paciencia empezamos con ello.

Me senté a su lado en la alfombra, y mirándolo a los ojos le dije:

  • Adrián, venimos del parque, sudados, con barro, manchados por todos sitios, y así no podemos ponernos el pijama, cenar e irnos a la cama.
  • Él solo decía ¡¡¡NOOOOOOO!!! Gritando como si lo estuviera cortando a trozos!! Estaba totalmente desbordado, pegado a su lado emocional… por lo que tocaba ponerse en su lugar y empatizar.
  • Entiendo que no quieras ducharte. Estas cansado? Has dormido siesta…
  • No estoy cansado
  • Y entonces, no quieres ducharte…
  • ¡¡No me gusta el agua!!
  • No?  Te lo pasas bien cuando te duchas y juegas con las pompas…
  • ¡¡No!!
  • Hay algo que no te gusta…
  • No me gusta el jabón!
  • Ah no?  Vaya! Con lo bien que te enjabonas, que te llenas de espuma y casi que no se te ve … (empezaba a reírse)
  • Pero no quiero ducharme (ya más calmado, sin llorar, y hablando tranquilamente).
  • ¿Te quito las botas de fútbol? Debes tener los pies sudados!! Y contestaba yo misma : nooooo, las botas noooo!!! Te quito la camiseta? Noooo, la camiseta nooooo!!!  ( todo muy exagerado y haciendo aspavientos constantes) .
  • El cada vez se reía más y más… hasta que, incluso con su propia ayuda, y a través del humor y el juego, se quedó solo con la ropa interior.
  • Ya así, le dije, como quieres que te lleve al baño? Como si fueras Superman o en el Batmovil?
  • Y él dijo muy contento, en el batmovil, mamá!!!!

Ahí quedó todo! Se metió en la ducha perfectamente, jugó como todos los días, y salió como nuevo!

Si hubiera optado por la imposición, esto se hubiera convertido en una lucha de poder y seguramente en una casa de locos. Eso no ocurrió, tardamos un poco más en llegar al baño, pero mereció la pena.


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5 ERRORES QUE MERMAN LA AUTOESTIMA DE LOS NIÑOS

La autoestima de los niños se puede trabajar de distintas formas para que no se vea mermada. Cualquier frase que como adultos referentes le digamos, influye de manera positiva o negativa en la consideración que el pequeño tenga de sí mismo. Por ello, hemos realizado un nuevo reto de Edukame, y aquí os contamos los detalles.

El objetivo de todo padre o madre, es que nuestros hijos sean fuertes y felices, verdad? Pues esa manera de concebir la vida tiene mucho que ver con la forma en la que nos comunicamos con ellos, los mensajes que les lanzamos y el apoyo y amor que les demos. En función de todos estos aspectos, su autoestima irá moviéndose de arriba a abajo durante toda su infancia y adolescencia, y lógicamente influirá en el tipo de adulto que será en un futuro.

Por tanto, es importante que seamos conscientes de ello, y que intentemos trabajar estos factores, para que podamos influir, pero siempre desde la parte positiva. Y gracias al RETO de Edukame, en El Planeta de A hemos incorporado algunos conocimientos nuevos, así como herramientas que nos van a venir genial!

Para definir la autoestima, os dejamos un texto extráido de Edúkame bastante clarificador:

“Tener una AUTOESTIMA sana no significa tener exclusivamente una valoración positiva de nosotros mismos, sino tener una estimación real. Esto implica aceptar que tenemos cosas que hacemos bien y cosas que hacemos mal; y esas son cualidades que nos hacen ser únicos y especiales”.

Y llegar a esta conclusión tiene mucho que ver con la influencia que ejercemos como referentes de los más pequeños, tal y como os contamos a continuación.

Los adultos tenemos “ciertas manías” que deberíamos ir quitándonos de nuestra manera de actuar y comunicar con los niños, puesto que si nos paramos a reflexionar un poco, podemos comprobar que no resultan nada favorables para el desarrollo integral de estos. Entre las más frecuentes podemos encontrar:

Las etiquetas negativas

Estamos constantemente poniendo etiquetas a los niños: es bueno, es malo, es nervioso, es tranquilo, es alto, etc… Y esto ocurre desde que nacen. A mi me cabreaba mucho cuando salía de paseo con el peque recién nacido, y la gente me preguntaba, ¿es bueno? :-O Qué pretendemos con eso? Cómo podemos decir que un bebé sea bueno o malo? Ciertamente, no lo entiendía. Pero es que conforme ha ido cumpliendo años, las etiquetas se van ampliando (es pegón, es mandón, es obediente, por ejemplo). Parece como si tuviéramos que “encasillar” a los niños constamente, cuando la realidad es que en algunos momentos pueden estar nervioso, otros más relajados, otros enfadados, otros alegres… como los adultos, o no? O nosotros somos de una determinada manera las 24 horas del día??

Las altas expectativas

Otra de las cosas que solemos hacer los padres, es tener expectativas muy altas con nuestros hijos. Y resulta que es mucho más efectivo aceptarlos tal y como son, con sus gustos, a su manera, con sus decisiones, y así, ir dejando que ellos poco a poco vayan creando su propio camino, sin necesidad de estar satisfaciendo las necesidades que les vamos marcando los adultos.

Las comparaciones 

Los adultos cuando queremos conseguir un objetivo en, es compararlo con otros niños. Pero el efecto es totalmente contrario, lo que provocamos es que el niño se sienta más pequeñito al lado del otro, no se siente más motivado por ello, más bien al revés. Y en realidad lo que tenemos que enseñar a los niños es que somos seres únicos, que no todos actuamos y sentimos de la misma manera. Y eso nos hace especial!

Resaltar los errores constantemente 

También juzgamos  muchísimo a los niños es resaltando los errores que cometen, cuando precisamente de esos errores es como mejor aprenden. Un ejemplo sencillo es el siguiente: si a un adulto se le cae un vaso, le decimos algo? Es un accidente, verdad? Por qué entonces si se le cae a un niño automáticamente nos echamos encima y empezamos a reñirles? Quizás sea más motivador ya lentador resaltar todo lo positivo, dejar el bolígrafo rojo, y empezar a utilizar el verde! No os parece?

Falsos elogios

En relación a lo anterior, tampoco podemos caer en los falsos elogios. Hay que establecer unos límites, puesto que no podemos estar constantemente diciéndole a los niños que todo lo hacen bien, cuando eso no es así. Pero sí es mejor, elogiar el progreso, los avances, el esfuerzo, dejando de lado los elogios vacío y falsos.

Cambiar esta manera de actuar con los niños es posible, y hay profesionales que te lo ponen al alcance de la mano. Nosotros, en este caso, hemos aprendido muchísimo con el Reto Autoestima de Edúkame, puesto que hemos podido poner en práctica herramientas y técnicas concretas para corregir algunas actuaciones, y sobre todo, para fomentar e incrementar la autoestima del peque! Así que os recomendamos echar un vistazo a todas las opciones de aprendizaje que tienen disponible en su web, y participar de ellas.


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SI ME TRATAS CON RESPETO, APRENDERÉ A RESPETAR

Hoy toca hablar de respeto, y sobre todo, del respeto con el que tratamos a nuestros hijos. Si observamos un poco a nuestro alrededor, podemos sacar algunas conclusiones que, la verdad, no me gustan nada. Así que en este nuevo post, vamos a tratar sobre la importancia de todo esto.

Desde hace un tiempo venimos reflexionando sobre la Educación en Valores que le estamos ofreciendo a nuestra infancia. Hemos pasado de tener unos valores que provenían fundamentalmente por las creencias religiosas, a practicamente no transmitir ni inculcar algunos valores básicos a los niños.

Como comentaba en la entrevista que nos hicieron en #LaRevista de Madresfera, creo que esto ha generado un problema importante en la manera de interrelacionarnos unos con otros: hay una falta de respeto entre las personas, con el medio ambiente, con el entorno, en el ámbito educativo, etc… Y esto, debería empezar a preocuparnos, pero también a ocuparnos! Es el momento de tomar las riendas, de dejar de lado viejas prácticas y de poner a los niños en el centro, para darles la importancia que realmente tienen, y tratarlos como se merence: con calma, con educación, con respeto, sin gritos, ni castigos, ni chantajes…

Lo primero que tenemos que hacer como adultos, es dar ejemplo. Con esto somos muy repetitivos, pero es que es la técnica educativa con más éxito! 🙂 Es decir, nuestros hijos, deben ver como nosotros tratamos a los demás con respeto. Pero no sólo hay que tratar a los demás así, lo más importante es trasladar ese respeto a casa, al ámbito familiar.

Los valores y principios se enseñan en casa

Pero, ¿cómo podemos transmitir valores y principios a nuestros hijos? Con herramientas y recursos cotidianos que están a nuestro alcance es más sencillo de lo que imaginamos. A continuación os describimos algunos de ellos:

Con el juego

Si observamos a nuestros hijos mientras juegan, podemos ver cómo interactúan, por ejemplo, con el diálogo que establecen entre dos muñecos. Con esta observación inicial, vemos expresiones, maneras, y participar en el juego, para poner buenos ejemplos de diálogos respetuosos.

Hace poco estábamos viendo un canal de youtube de vídeos para niños que nos sorprendió muchísmo.  Dos niños jugaban con los muñecos de Peppa Pig, en un entorno de un aula, con la maestra, y otros alumnos. Y especialmente me llamó la atención la manera en la que  reproducián el papel de la maestra: a gritos, riñendo constantemente, si dejar que los alumnos intereactuaran… No sé si la tónica de este canal es así en general, pero en casa ya no lo hemos puesto más. Esa normalidad que se le da a ciertos comportamientos, no me gusta nada.

Lo mismo ocurre con los comportamientos y tipos de juego que se observan en el parque. Uf! el parque… otro día hablaremos sobre ello!! 😉

CON CUENTOS

Los cuentos son grandes aliados para trasladar conocimientos y enseñar valores. Y el mercado, afortunadamente, está lleno de títulos que nos ayudan a transmitirlos. Puedes encontrar una selección interesante realizada por Educapeques en este link. O la selección realizada por  Club Peque Lectores en este otro link.

PRACTICANDO UNA COMUNICACIÓN POSITIVA EN CASA

Y como base, teniendo y practicando una comunicación respetuosa y positiva en el entorno familiar. Un comunicación en la que tengan en cuenta las opiniones de todos los miembros, en la que se dialogue con calma y se tomen decisiones consensuadas.


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Si me ayudas con mis conflictos, tendré menos frustraciones

Desde pequeños, nuestros hijos empiezan a tener conflictos, y en función de cómo reaccionemos nosotros como adultos, de la manera que tengamos de ejercer como padres, y del acompañamiento o no que hagamos en cada uno de ellos, estaremos influyendo en la manera que tendrán ellos de enfrentarse a determinadas situaciones. En este post, os daremos algunas pistas de cómo ayudarles a resolver esos conflictos desde un punto de vista positivo.

Siguiendo con nuestra serie de post #RETOHáblameBonito, llegamos al punto los conflictos, y sobre todo, a la manera en la que vamos a enseñar a nuestros hijos a resolverlos de una forma positiva y constructiva. En nuestro día a día con los niños, se producen situaciones cotidianas a partir de las cuales podemos ir “entrenando al peque” en la resolución de conflictos, puesto que cualquier cosa, la que menos nos esperemos, puede convertirse en una situación complicada. Y nuestra misión como padres y madres, es acompañar en ese camino del aprendizaje, para que poco a poco vayan adquiriendo las habilidades necesarias que le permitan salir bien de esa situación, sin que se produzca frustración.

Para ello, vamos a tener en cuenta los pilares fundamentales, basados en la Disciplina Positiva, talque se muestran a continuación:

El hecho de no aprender a gestionar conflictos, puede provocar en un futuro bastantes frustraciones. Ya en este otro post (10 Tips para acompañar las frustraciones), nos adentrábamos en  conocer un poco más que son estas emociones y cómo podemos ayudar y acompañar ese sentimiento para conseguir el resultado idóneo. Las frustraciones empiezan a salir desde bien temprano, de muchas maneras y en función de la etapa en la que se encuentro el niño.  Por ello, guiar a nuestros hijos resulta fundamental para su  desarrollo como personas, y en felicidad.


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