5 ERRORES QUE MERMAN LA AUTOESTIMA DE LOS NIÑOS

La autoestima de los niños se puede trabajar de distintas formas para que no se vea mermada. Cualquier frase que como adultos referentes le digamos, influye de manera positiva o negativa en la consideración que el pequeño tenga de sí mismo. Por ello, hemos realizado un nuevo reto de Edukame, y aquí os contamos los detalles.

El objetivo de todo padre o madre, es que nuestros hijos sean fuertes y felices, verdad? Pues esa manera de concebir la vida tiene mucho que ver con la forma en la que nos comunicamos con ellos, los mensajes que les lanzamos y el apoyo y amor que les demos. En función de todos estos aspectos, su autoestima irá moviéndose de arriba a abajo durante toda su infancia y adolescencia, y lógicamente influirá en el tipo de adulto que será en un futuro.

Por tanto, es importante que seamos conscientes de ello, y que intentemos trabajar estos factores, para que podamos influir, pero siempre desde la parte positiva. Y gracias al RETO de Edukame, en El Planeta de A hemos incorporado algunos conocimientos nuevos, así como herramientas que nos van a venir genial!

Para definir la autoestima, os dejamos un texto extráido de Edúkame bastante clarificador:

“Tener una AUTOESTIMA sana no significa tener exclusivamente una valoración positiva de nosotros mismos, sino tener una estimación real. Esto implica aceptar que tenemos cosas que hacemos bien y cosas que hacemos mal; y esas son cualidades que nos hacen ser únicos y especiales”.

Y llegar a esta conclusión tiene mucho que ver con la influencia que ejercemos como referentes de los más pequeños, tal y como os contamos a continuación.

Los adultos tenemos “ciertas manías” que deberíamos ir quitándonos de nuestra manera de actuar y comunicar con los niños, puesto que si nos paramos a reflexionar un poco, podemos comprobar que no resultan nada favorables para el desarrollo integral de estos. Entre las más frecuentes podemos encontrar:

Las etiquetas negativas

Estamos constantemente poniendo etiquetas a los niños: es bueno, es malo, es nervioso, es tranquilo, es alto, etc… Y esto ocurre desde que nacen. A mi me cabreaba mucho cuando salía de paseo con el peque recién nacido, y la gente me preguntaba, ¿es bueno? :-O Qué pretendemos con eso? Cómo podemos decir que un bebé sea bueno o malo? Ciertamente, no lo entiendía. Pero es que conforme ha ido cumpliendo años, las etiquetas se van ampliando (es pegón, es mandón, es obediente, por ejemplo). Parece como si tuviéramos que “encasillar” a los niños constamente, cuando la realidad es que en algunos momentos pueden estar nervioso, otros más relajados, otros enfadados, otros alegres… como los adultos, o no? O nosotros somos de una determinada manera las 24 horas del día??

Las altas expectativas

Otra de las cosas que solemos hacer los padres, es tener expectativas muy altas con nuestros hijos. Y resulta que es mucho más efectivo aceptarlos tal y como son, con sus gustos, a su manera, con sus decisiones, y así, ir dejando que ellos poco a poco vayan creando su propio camino, sin necesidad de estar satisfaciendo las necesidades que les vamos marcando los adultos.

Las comparaciones 

Los adultos cuando queremos conseguir un objetivo en, es compararlo con otros niños. Pero el efecto es totalmente contrario, lo que provocamos es que el niño se sienta más pequeñito al lado del otro, no se siente más motivado por ello, más bien al revés. Y en realidad lo que tenemos que enseñar a los niños es que somos seres únicos, que no todos actuamos y sentimos de la misma manera. Y eso nos hace especial!

Resaltar los errores constantemente 

También juzgamos  muchísimo a los niños es resaltando los errores que cometen, cuando precisamente de esos errores es como mejor aprenden. Un ejemplo sencillo es el siguiente: si a un adulto se le cae un vaso, le decimos algo? Es un accidente, verdad? Por qué entonces si se le cae a un niño automáticamente nos echamos encima y empezamos a reñirles? Quizás sea más motivador ya lentador resaltar todo lo positivo, dejar el bolígrafo rojo, y empezar a utilizar el verde! No os parece?

Falsos elogios

En relación a lo anterior, tampoco podemos caer en los falsos elogios. Hay que establecer unos límites, puesto que no podemos estar constantemente diciéndole a los niños que todo lo hacen bien, cuando eso no es así. Pero sí es mejor, elogiar el progreso, los avances, el esfuerzo, dejando de lado los elogios vacío y falsos.

Cambiar esta manera de actuar con los niños es posible, y hay profesionales que te lo ponen al alcance de la mano. Nosotros, en este caso, hemos aprendido muchísimo con el Reto Autoestima de Edúkame, puesto que hemos podido poner en práctica herramientas y técnicas concretas para corregir algunas actuaciones, y sobre todo, para fomentar e incrementar la autoestima del peque! Así que os recomendamos echar un vistazo a todas las opciones de aprendizaje que tienen disponible en su web, y participar de ellas.


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3 comentarios en “5 ERRORES QUE MERMAN LA AUTOESTIMA DE LOS NIÑOS

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