Si me gritas, más que respeto te tendré miedo

Imagina, por un momento, que en tu trabajo, estás constantemente recibiendo gritos por parte de tus compañeros o de tu jefe. ¿Qué sentirías? ¿Cómo actuarías? Seguramente tendrías dos salidas: explotar o actuar con miedo… Pues de esto te hablo en este nuevo post.

Es bastante frecuente gritarle a los niños. Estamos más que acostumbrados a verlo en todos los lugares: en el colegio, en el parque, en casa, en las actividades… Pero que sea algo extendido no significa que sea lo correcto. ¿Por qué hemos llegado a eso? Sencillamente creo que por falta de formación y por la inercia de pensar que es la única manera que tenemos para conseguir que nos “obezcan”. Pero si profundizamos un poco (y sólo pido un poco), en las principales consecuencias que tienen los hijos para nuestros hijos, quizás nuestra actitud hacia ellos pueda empezar a cambiar.

Hay más opciones de educación, hay otras maneras de hacer las cosas, y aunque sea una tarea complicada (por la negativa constante que nos vamos encontrando), se puede educar sin gritos y con calma. No es fácil, pero podemos lograrlo si somos conscientes de que el cambio debe empezar en nosotros mismos, en los adultos. ¿O quizás nuestros hijos deben pagar nuestro estrés, nuestro cansancio, nuestra falta de paciencia y tiempo? Sinceramente creo que no, que ellos no deben ser los que reciban esa parte de lo que nos supone nuestra vida adulta. Y las razones principales por las que debemos cambiar son las que a continuación os cuento:

  1. Los gritos merman la autoestima: pensad de nuevo en el ejemplo que os ponía al principio. ¿Cómo estaríamos en el trabajo si sólo recibiríamos gritos? ¿O si cuando nos equivocamos nos gritan y nos insultan? Posiblemente nuestra confianza iría poco a poco desapareciendo, precisamente por esa situación de estrés, verdad? Pues con los niños ocurre lo mismo, si les gritamos cada vez que nos parezca que algo no lo han hecho bien, tendrán miedo, y ese miedo influirá directamente en su personalidad, y por supuesto, en su autoestima.
  2. Los gritos, cuando son frecuentes, dejan de oirse. Es decir, si los niños se acostumbran a un ambiente lleno de gritos, llegará un momento en que dejen se escucharlos, es decir, se volverán sordos. Y llegados a este punto, cuando nuestros gritos no capten la atención del niño, qué haremos??? Cuál sería la siguiente técnica?? Gritar más y más?? No creo que esa sea la base de una buena comunicación familiar…
  3. Los gritos no generan confianza, alejan: si nuestro objetivo es crear un ambiente de confianza y respeto en el hogar, gritar no es lo más adecuado. El grito aleja a las personas, no forja confianza alguna y genera tensión.
  4. Los gritos no permiten la expresión de las emociones: si en lugar de ponernos en el lugar del peque, intentar entenderlo y acompañarle, le gritamos, no estaremos contribuyendo a buen desarrollo emocional. El propio miedo del que antes hablábamos no dejará salir otro tipo de sentimientos, y cuando salgan, será en modo odio e ira.
  5. Si gritamos, ellos gritarán. Somos sus modelos y tenemos que actuar dándoles ejemplo, y no todo lo contrario. Si lo hacemos, estaremos contribuyendo a que ellos lo hagan en otros entornos o con nosotros mismos, perdiendo así el buen clima familiar que todos deseamos.
Los gritos tienen las mismas consecuencias que la violencia física

Por estas 5 razones, los adultos debemos dejar de gritar desde YA. Pero ¿cómo podemos lograrlo?

  • El primer paso para ello, es el AUTOCONTROL como os comentábamos aquí con estas Técnicas específicas.
  • También es fundamental trabajar la EMPATÍA. Los niños son niños, y la mayoría de veces, los adultos nos enfadamos por cosas que realmente no tienen importancia. Hagamos un análisis de esto, y establezcamos prioridades que se basen en la buena relación de la familia y en la comunicación positiva.
  • Busquemos alternativas al castigo, que las hay, y realmente son efectivas.
  • Y si nos equivocamos, pidamos perdón a nuestros hijos. Si lo practicamos, ellos también nos pedirán perdón cuando no actúen de  manera correcta.

Este el primer post de la serie Háblama desde la calma y con palabras bonitas que os comentaba la semana pasada, y que nos gustaría que compartiéseis en vuestros perfiles sociales para contribuir a una mejor educación. Si os ha gustado, COMPARTID! COMPARTID! COMPARTID! con el hagstag  #RETOHáblameBonito.


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

  

 

Anuncios

2 comentarios en “Si me gritas, más que respeto te tendré miedo

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s