FRASES QUE NUNCA DEBERÍAS DECIR A TUS HIJOS

frases_porhibidas

“No pasa nada”; “Esto no tiene importancia”; “Por qué te pones así si eso es una tontería”; No llores”; “No te enfades” o “A mi me da igual lo que tú pienses, aquí quien manda soy yo”… son frases muy habituales que escuchamos en la comunicación entre adultos y niños, sin saber las consecuencias que ellas conllevan.

Como bien sabéis los seguidores y las seguidoras del blog, uno de los objetivos principales que nos planteamos en El Planeta de A, es cambiar la manera que tenemos los adultos de comunicarnos con los niños. Y es que tenemos incorporadas e interiorizadas muchísimas frases hechas, a las que solemos recurrir, bien para intentar aliviar a los niños de algún “sofocón”, bien para demostrar autoridad ante ellos. Pero estas frases hechas, tienen una importante repercusión en el desarrollo de su personalidad que deberíamos conocer para hacer un ejercicio y eliminar de nuestro vocabulario.

Veamos algunos ejemplos de estas frases tan cotidianas, y las consecuencias que tienen si las decimos constantemente a los más pequeños:

“NO PASA NADA” // “ESO NO TIENE IMPORTANCIA” // “Eso es una tontería”

Estas frases suelen ser muy habituales cuando, por ejemplo, un niño se ha caído, o cuando nuestro hijo nos está contando algún tipo de conflicto que ha tenido en el parque, en el cole, con algún hermano, etc. Y ante esta situación, nuestra respuesta suele ser “No pasa nada”.

Os ocurre, verdad? Hasta hace poco, no era consciente de la cantidad de veces que la usaba, y ciertamente hay que hacer un gran esfuerzo para que no sea lo primero que salga de la boca cuando algunas de estas situaciones se me plantea. Cierto es, que con ello, lo que pretendemos es “quitar importancia” a lo ocurrido, sea cual sea el acontecimiento, pero lejos de esto, fundamentalmente lo que estamos provocando es, por un lado, una negación de los sentimientos, ya que no dejamos que expresen sus emociones de manera libre, ni siquiera le estamos dando opción a que lo hagan; y por otro lado, es un desprecio hacia el niño, sobre todo, porque seguramente para él, lo que nos está contando es lo más importante en ese momento, y nosotros, en lugar de dejar todo lo que estemos haciendo, y sentarnos a escucharlos, le soltamos esa terrible frase que para ellos es como un golpe en la confianza hacia nosotros.

“eres el último mono”// “me da igual lo que pienses, aquí quien manda soy yo”

Estas frases, por ejemplo, no las tenía interiorizadas.  No me han gustado nunca las palabras que puedan ofender, lastimar  o menospreciar a los demás, y por ello, no las utilizo en mi lenguaje. Pero sí hay muchos adultos que las utilizan con los más pequeños.

Lo primero, me parece una falta de respeto total hacia el niño. Ser niño no significa tener menos derechos, ni ser menos que nadie. Si nosotros, como padres, como referentes que somos de ellos, les tratamos así, estaremos contribuyendo a que otros adultos puedan hacer lo mismo con ellos, puesto que para ellos será algo normal.

Y lo segundo, por qué los niños no pueden expresar su opinión? Eso no significa que nosotros, como adultos, les estemos dando vía libre para todo lo que quieran, todo lo  contrario, lo que estamos fomentando es una clima de confianza, en el que los problemas, las opiniones y los sentimientos puedan expresarse en familia, y entre todos podamos buscar soluciones y alternativas acordes a cada etapa y a cada momento.

“NO LLORES” // “NO TE ENFADES”

Este es otro ejemplo de negación de sentimientos, pero también de discriminación. A los niños, aún se les sigue diciendo que “los niños no lloran”, en cambio, a las niñas, sí se les deja llorar o al menos, no se les recrimina tanto. A ellas, sí se les suele decir más “no te enfades”, puesto que el carácter y la rebeldía, sigue estando más ligados a lo masculino. Es así, seguimos teniendo en nuestra sociedad estas diferencias, y peor aún, creo que estamos dando un paso hacia atrás en educación para la igualdad.

Independientemente del aspecto discriminatorio, con estas frases también estamos promoviendo la no expresión de los sentimientos que están relacionados con la tristeza. Y tan importante es expresar la alegría, como la pena y la tristeza. Lo que tenemos que hacer como adultos, es aprender a acompañar esos sentimientos, ayudar a los más pequeños a reconocerlos y entenderlos.

¿qué HERRAMIENTAS PODRÍAMOS UTILIZAR PARA ELIMINAR ESTAS FRASES HECHAS DE NUESTRO VOCABULARIO?

Hay una fórmula mágica para ello:  la empatía, la escucha activa y la comunicación positiva. Con una mezcla de estos tres elementos, conseguiremos cambiar muchos aspectos de la relación con nuestros hijos.


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR …

post_claves_comunicacion_positiva  post_educar-sin-gritos

 

Anuncios

Un comentario en “FRASES QUE NUNCA DEBERÍAS DECIR A TUS HIJOS

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s